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Terra
La Coctelera

Letras rojas en cursiva (I)

 

Un saludo a todos

 

Después de un cierto tiempo peleándome con la escritura, pero sobre todo con el corazón, he vuelto por el pantano, para esconderme con mis viejos amigos: el sapo, mi faro, las mareas, las abejas y...vosotros. Como no sabía qué contarles a mi llegada sobre esos meses de ausencia, se me ocurrió escribirles un librito de poesía y Volltreffer (poemas cortos, cortísimos, imprevistos) para entretenerlos por las noches. Entonces nació "Letras rojas en cursiva", un intento de valorar a la persona en el desamor, y sobre todo, de mostrar que cuando el tsunami de los reproches se retira y las playas quedan para la limpieza, en los restos permanece el tacto del amor que provocó ese oleaje, pero ahora de manera serena .

 He aquí la primera parte del librito, para las primeras noches:

 

 

LETRAS ROJAS EN CURSIVA

 

                                 Víctor M. Jurado Roales

 

                 

                  El amor no se encuentra al sur del odio

                                          Trío Ambud

 

 

                                              

                                                    I

 

Regresa el guardián tras pasar varios días en el Faro. Tiene el cuerpo lleno de picaduras de abeja de las orquídeas. En la caja de té de Estambul, que ahora hace las funciones de botiquín anémico, busca un antídoto urgente. No lo consigue. En su lugar descubre una barrita casi agotada de cacao para labios rotos. La saca, la abre, la pasa por su nariz y con una uña ronca de tanto tocar el acordeón desgaja un trozo diminuto para llevárselo a la punta de su lengua. No le sabe a nada.

 

 

SAGAS NUMÉRICAS

 

¡Qué de historias cortadas a cachitos!

Como virutas insolentes cuartean  los pómulos del maestro ebanista

que tras bosques de su Selva Negra perfecciona el sonido de un violín.

Entre los instrumentos, invitaciones nunca usadas, el desmesurado ímpetu

por demoler dos tronos y una clave sin encriptación.

Fiesta en un banquete de víctimas donde nada supo igual a los glaciares

del armisticio.

Armin el músico, incapacitado para las codas felices, pule su ceguera.

Barre su territorio, mece los laúdes, enciende una pipa aria y se reclina en

sus pócimas.

Perdida la habilidad de conversar, nos acechan décadas de labranza en

vano.

 

  

HABITACIONES CONTIGUAS

 

La muerte es como el final de unas vacaciones accidentadas.

Es ese panqué de crema perpetuo en el mostrador de una patisserie que

nadie se atreve a comprar.

El gusto por las adulaciones frívolas.

 

La muerte suena a cancioncilla infantil en nuestro tímpano despreocupado.

Huele a cristal del Tíbet que muta justo antes de ser reconocido por

el observador inoportuno.

Respira siempre en sentido paradójico a una velocidad imperceptible.

 

La muerte es ese fardel lleno de tus espaldas, el sollozo de la rima al

pulsar las teclas mañana tras noche, el hastío desfigurado en los juegos de

amor.

 

No puedo afirmarlo con rotundidad, pero indefinidas veces,

cuando me hablas de esa forma, la muerte se supera a sí misma en tu

silencio.

 

SEGUNDA EDIFICACIÓN

 

Estamos construyendo una nueva colmena

con guirnaldas a estrenar sobre una brisa tenue,

para que nunca escasee el azul aceituna a la hora de las clases.

Ni el cristal poliédrico sustituto de las fresias,

ni la charanga recorriendo los pasillos de todas las esquinas que quedaron

por pulir.

Días para arrugarse las manos despeinando alfombras en el desván,

relamer de las yemas la tinta huérfana de páginas

y hacer saltar por los aires los principios éticos de la arquitectura.

Estamos construyendo una nueva colmena.

¿Dónde?

 

 

EL ARTE DE LA ESGRIMA

 

No sé cuántos péndulos llevo sin oír aguzar tu espada de pez.

Y has regresado de los días de fiesta con unos pilates de más.

Incluso ya les dibujas rostros a tus sueños,

bañando el sur de los convites con ginebra impronunciable.

Así, como quien no quiere la cosa, aparentemente.

Pero sigues siendo la misma pizpireta de mamas jóvenes

que achina los ojos al hacer una tesis de sus lecturas,

dejando las frases pendientes de un hilo.

Cortas la respiración, por si alguien deseara completarlas.

 

 

TALLER DEL ACTOR

 

¡Grita!

Tal vez de esa forma nos muramos de incertidumbre y evitemos tu

irrealidad.

¡Gesticula!

Puede que con tantos ademanes prefiramos permanecer en la retaguardia.

¡Inclínate en gratitud!

Ante nosotros, para que sigamos puliendo la generosidad de tu síntesis.

 

Entre bambalinas aleccionas a los alumnos de un nuevo curso; clases

breves, el tiempo urge, y has de reencontrarte con tu sayo de casimir.

Antes dejas que algunos neófitos paguen tu café y otros descuelguen sus

aberraciones egocéntricas.

 

 

TANGO DE SERPIENTE

 

El oleaje de un acordeón atlántico derrite las páginas de este cuaderno

cosido en la adolescencia.

Perfora nuestros tímpanos con sudor caduco.

Como dos reyes, simulando la densidad del oro líquido, te diluyes

sobre mí, serpenteante, haciendo crecer alrededor de tus piernas un tatuaje

de bosque indómito.

Cada fragmento te recompone  sin marcas,

y el cuadro se resiste a entrar entre los barrotes de mi pintura.

Una y otra vez, una y otra vez.

Te arrojas al vacío con más de dos manos agarrando tu pecho,

que corren a pulsar el tango de una juventud indefinible

para obtener la corona de tus mareas.

Quien es capaz de regresarlas, conoce el especial sentido de las afonías.

 

 

LOS CAMPOS ALEMANES

 

Aunque se te han muerto las cadenas de la infancia,

el repique de tu pulso no llama a duelo a los corazones siameses.

Nunca quiebras las dos rodillas a la vez,

y la pleura besa un tórax gris como la ceniza de los campos alemanes

que silenciaron el raciocinio de la brutalidad.

 

 

DE CONCIERTOS

 

Hoy nos vamos de conciertos,

dispares.

Tú escoges fingirte dueña de ti entre un grupo de olas.

Yo, visitar los estómagos de un borracho tendido a la intemperie.

Y con la llegada de la contraluz, es tu abdomen el que me empuja

proyectado en el telón de fondo.

Falso acorde, mala rima; todo un espejismo con error en el verso final.

Nos desean las pupilas de las habitaciones sin cerradura, nos desvisten

manos ajenas a nuestra respiración.

Sin mucho que pedir a cambio, terminamos manchados de agridulce,

superponiendo el recuerdo del otro al último coletazo del placer.

Deberíamos haber aprendido de la actriz sueca, la que dobló el alma por un

corazón ajeno a su historia de delgadeces híbridas.

 

 

AL SUR DEL ODIO

 

El pájaro que llega con el aura del sur desfila en desbandada,

lanzándose en vorágine a mi péndulo de roble en la azotea frente al mar.

Reposa en mi fusta al verme deshacer un nuevo sudoku, queda al

acecho de ser bautizado con algún nombre de escritor de haikus.

El pájaro histriónico no tiene prohibido hablar de la luna, ni del aire, ni del

amor, ni del desamor.

 

Este vástago se baña en mis ojeras mientras tuerce su cabecilla pomposa.

Sutil como él sólo, vigila las olivas de mi cuenco si me ayuno en el naranja

del ocaso.

El pájaro del sur no atiende a latitudes, y cuando negra es mi poesía, me

abandona para saltar tras los islotes, letrado y con la panza cálida.

 

Cada noche de insomnio aparecen los huesos de los hundidos que no

conocieron  más misión que la de formar una cruz apócrifa ante los ojos de

la inapetencia.

 

 

Cruz de acéfalos y hongos putrefactos, huesos del desgaste de la ira, hedor

a jaula de pájaros sin barrer. Pero sigue siendo cruz.

Como cruz que forman mi espina y tu bulbo sobre el péndulo de roble

frente a la estampa del abandono.

El pájaro del rencor vuela estrechamente en mi descielo, en busca de

un poeta que le preste la mar.

 

 

LA NOCHE EN LA QUE AL SOL NO LE SALIERON LAS CUENTAS

 

Aquella noche, tan ocupado como estaba el Sol contando sus arritmias  y los huecos en el desvío de su espina dorsal, no se le ocurrió otra cosa más lúcida que remover las tristes teorías científicas, y decidió que era el momento de dejar de gemir y ponerse manos a la obra.

 

Alargó todo lo que pudo uno de sus miles de brazos y, con todo el tiento del Cosmos Azul fingido, parió una pequeña y espesa nebulosa un poco más allá de su alcance, dejándola crecer.

 

La nebulosa abrió los ojos y sintió nieve. Nieve al despertar, nieve al oler la casa, nieve tras comer, nieve al verlo. Se llenó entonces de mareas propias, bosques tatuados, deseos libres, cascadas violentas, necesidad de necesitar.

 

Allí tenía al Sol, contemplándola, ansiando su frescura y su misterio.

 

Sería un error...es absurdo... Hay cosas que existen sin razón alguna, sin obligación de ser comprendidas: la razón llega hasta donde el ímpetu le permite.

 

 

Tímidamente, una sola vez. No puedo asfixiarme sin vivirlo al menos una vez. No quiero pensar más.

 

El Sol se comió los espacios de equidistancia en milésimas de granos de sangre y la abrazó con torpeza, violentamente, con su poder icónico. Ni siquiera percibió su rostro congénito de dolor y placer. Largos años luz sin ser dueño de sí mismo hasta que la aniquiló, la destruyó. La incineró.

 

Cuando se dio cuenta de lo sucedido, se sentó desconsolado, con la respiración agitada por el esfuerzo, con sus arritmias volviendo en desorden. Era un bárbaro. Con uno de sus miles de límites cogió un poco de ceniza y la guardó en su bolsa de canguro, para recordarla, hasta que los vaticinios de los científicos se hicieran realidad. No debería faltar mucho tiempo para el frío de piedras.

 

Aquella mañana, sin ninguna duda, amaneció un poco más tarde.

 

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Poemas a una abeja (libro completo)

 

Estos versos completan el libro "Poemas a una abeja".

Versos, poemas, que buscan crear un espacio entre insectos donde lo imposible se convierta en un haz de luz de madrugada, mientras la conciencia duerme...

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POEMAS A  UNA ABEJA

2. LOS OJOS DEL INSOMNIO

 

 

20:30 HORAS

 

 

Has vuelto.

Dejaste el tren de la tarde y has vuelto a volver

De tantas idas y venidas.

 

Juntos, próxima;

Por un instante mudas las lenguas

No hay más mano que la mía

Ni más ganas que las tuyas.

 

Por el camino un "lo estaba deseando".

 

Se atan los dos nudos,

Adictos a buscarse en los adentros.

 

En la mesa de al lado hay otros dos,

Sentados,

Arruinadas las vidas, nos miran

Con sorpresa y asco.

 

Has vuelto.

Por un instante nos hemos tenido el otro al uno.

Ahora, ya es cosa del pasado.

 

 

 

 

¿TE LO HAS PREGUNTADO?

 

¿Te has preguntado por él?

¿A cuántas bodas te acompañará?

¿Te seguirá cuando viajes por la cuenca del Danubio

Como en una pequeña carpa, un gran amor?

¿Se agachará si se te escapa el pañuelo, el jersey o los años?

 

Son sólo unas preguntas, por supuesto.

Seguro que él te dejará notas por las mañanas cuando no os veáis.

Te besará en la frente cuando te encuentre ausente,

O te llamará en sueños cuando duermas lejos.

 

Buscará el mejor regalo para el día a día,

Inventará excusas para encontrarte,

Reirá contigo por razones obvias,

Te acariciará la piel para comprobar tu identidad.

 

Será él, porque yo no puedo.

No puedo prepararte un café a media tarde,

Ni hacer para que tú no hagas.

 

Ni tan siquiera puedo mirarte de reojo si están todos,

O llegar cuando me necesites;

Amarte fuera de estas hojas.

 

Leerte historias en privado.

Secarte el cuerpo después de cada baño.

Hacer la cama y alisar las arrugas que vas dejando.

Decirte lo que siento sin temor a que se venguen mis palabras.

 

Romper una hucha y contar las monedas que nos quedan,

Mirar los escaparates sin que nos observen desde dentro,

Pasear los deseos a plena luz del día

U olvidarme el reloj en tu mesilla.

 

No puedo elegir la madera de tu mesa ni el vidrio de tu fanal,

Ni asistir a tu próximo enlace,

Ni tan siquiera descalzarte cuando llegues a casa

Cansada del trajín de tu maquillaje.

 

Ir junto a ti por la senda del destino,

Buscando la pista que te guste y así,

Que la música te lleve a donde pretendas.

 

Ni alquilar un romance para dos,

Ni cambiarte el vestido si lo llevas del revés.

O saborear los excesos con complicidad,

Sonriendo, antes de volver a cometerlos.

 

Recoger las flores cuando estén marchitas,

Y salir corriendo en busca de otras nuevas

Para que nunca te falte del néctar.

 

Al regresar escucharte un saludo.

Que dejes lo que estés haciendo para mirarme.

¿Por qué no me besas por encima de todo?

Y de todos.

 

Seguir convenciéndome de tu cariño,

Porque lo recuerdo,

Aunque lo estés guardando para más adelante.

 

¿Y si es demasiado tarde?

¿O si se petrifica?

¿Te imaginas que te lo roban?

¿Qué pretendes que haga?

 

Hay cosas que son inevitables,

Porque nacimos así.

Y cuando la vea, acercándose a mí,

Al trasluz,

Me preguntaré si ha sido un sueño,

Si fue mía,

O si es él a quien tú ves y te mira.

 

¿Te lo has preguntado?

Porque yo no encuentro las respuestas.

 

 

¿SOMOS CUATRO?

 

Tú con él

Yo sin ella.

 

Yo para ti

Ella sin mí

Tú sin él.

 

Él para ti

Yo para ella.

 

Tú conmigo

Por mi ella

Por ti él.

 

Yo contra ella

Ella contra ti.

 

Él de ti, tú de mí, yo de ella.

Yo entre ti y él entre tú y yo y ella.

 

 

¿NOCHE O DIA?

 

Me subes a una montaña rusa.

Constantemente.

Por las noches coge una velocidad endiablada y cuando amanece

Ya he aprendido que aparecerá varada en alguna parte, llena de niños,

"Sesión Para Todos Los Públicos".

 

Intento leer entre líneas,

Sobre las líneas,

Detrás de las líneas.

A veces no hace falta ni leer,

Y cuando quiero volver al mensaje

Me doy cuenta de que ha cambiado de color.

 

Esa es la montaña rusa,

Y la observo desde aquí, mientras Nick ronca,

Aguantando un frío tremendo, con ropa de verano.

He decidido que dejo de leer.

 

...mientras no llegue la noche.

 

 

JEROGLIFICO II

 

- Acércate, ya están otra vez.

 Quisiera siempre es querer, a veces no poder

- ¿Y qué dicen?

 ¿Y tú?

- No sé, han empezado a utilizar un leguaje codificado; creo que sospechan...

 Yo

- ¿De nosotros?

 Quiero

Querer

Lo que tú,

Quisieras...

¿Qué quieres?

¿Qué quisieras?

...ahora.

 Quisiera es un deseo, expresión cortés.

- De nuestras distintas lenguas.

 

 

EL TIEMPO YA ESTA MADURO

 

He vuelto a pasear,

Como me gusta,

Desde la hacienda quemada a través de tu casa.

 

Porque me invitaste

Llegué tarde en tu espera.

Dándome una última oportunidad

De seguir comiéndome las horas de mi vida

Deseando maquillarla de una nueva.

 

Y caminar descalzo por tu sofá,

Casi desnudo,

Aguardando la necesidad a la vuelta de la esquina,

Junto a los recuerdos de cuando no existíamos nosotros.

 

Llegado el momento,

Con day dream corres las cortinas;

Resbalan las primeras gotas del deseo.

Con don't explain se vuelve crecido tu cuarto;

Caen los límites de la conciencia.

 

Con how high the moon nos hemos abandonado

Y aparece la cosecha del crepúsculo

Que trae más historias para conocernos.

 

Pasados unos minutos,

Te pintas de marrón y recuperas mi mano

Para que te busque en tus rincones.

Desnuda ante mí, sin remordimientos,

Me explicas tus cicatrices.

Yo les doy la bienvenida;

A la balada de un amor de tantos años

Fraguado con palabras, gestos, recuerdos y caricias.

 

Procuramos aferrarnos a la vida

Que nos sabe a miel y a fresas, a nata y a queso.

Al sentarnos ante la cena,

Hemos recuperado las ganas,

El tiempo ya está maduro.

 

Como dijo el viejo de la playa

En alguno de sus poemas de juventud:

"Todo mi tiempo ha sido buscar y no encontrar,

Hasta el momento"

 

Cuando subió la marea y regresó al asilo

Se le olvidó entre la arena el cuadernillo,

Con un final sorpresa:

"El sí cruzó la línea de la vida

Que cambia su destino por estar con ella"

 

 

 ACABANDO LOS AÑOS A HURTADILLAS

 

Ama su rostro,

Tiembla cuando le roza con sus labios,

Sufre la dicha de su compañía

Y enmudece cuando apagan las luces.

 

Revive las historias del Faro

Con un abrazo del alma.

Pega los cachitos de su Luna rota,

Sonriéndole mientras la invita a bailar.

Y olvida veinticuatro

De las veinticinco horas del día.

 

Amor sagrado y Amor prohibido

Al que renunció para que estuviera

Perpetuo en las venas de sus manos,

Viejos riachuelos de un corazón agónico.

 

Acaba los años olvidándose de su olvido,

A hurtadillas entre los fantasmas

De los folios de poemas e historias de un proyecto.

 

Cuando lloró, fueron lágrimas secas, como su vida.

 

 

LUZ DE DOMINGO

 

Luz de domingo.

Estando sin estar te busco,

Errando por las arenas que guardan tus huellas,

Que es a todo lo que aspiro.

 

Te tengo perenne, de hojas que no caen,

En mi cuaderno de notas.

Rechazando versos,

No queriendo hurgar con mis dedos en tu llaga.

 

Luz de tu miseria que te baña.

Mi consuelo, volver a quererte

Sin tapujos,

Sin que altere el ritmo de tus risas.

 

Vuelcas tu ternura a una súplica,

Te entregas,

Y arrancas un poco más de tus entrañas.

Las sirves en bandeja vidriada al que las quiera.

 

Luz que me indica que el rostro

Que acoge mis caricias

Me tiñe el alivio,

Más no es el que anhelo.

 

Esta noche,

Guárdame un hueco junto a tu pecho.

Deja reposar mi cabeza en él.

La poca Luz que percibas

Te la ofrezco por alguno de tus besos.

 

Luz de domingo en la habitación sellada de los recuerdos.

 

 

 

3. CRATER 594

 

 

5 . .

 

Regresaste

Con la hebra más cobriza,

Las orillas, extensos tapices

Y los hombros oliendo

A perfume de estreno "No (te) Necesito

Más",

Tal como habíamos imaginado.

Resulta fácil ahora

Desprenderse de la piel quemada.

 

Redimidos los gritos en el vacío

De un tarro de cristal

Con una abeja que duerme,

Espera,

Arrancada un ala, inmóvil

A la cabriola del viento solar;

Soñando con soñar una quimera

Improbable de principio a fin.

 

Pulmón de un corazón hinchado

Por el flujo de gotas de néctar

Tragado, impregnado, rebosado.

Al rechinar de mis dientes

Contra el vidrio de tu hogar

Abres un ojo,

(Simple u ocelo)

Para rasgar los míos,

Con un beso en cada párpado de tu labro,

Y me consuelas los temores:

 

"No hemos llegado hasta los obscuros mares

Para temer el lugar,

O el veneno de mis vísceras.

Ponme en la palma de tu mano

Y vuelve a encajar los hámulos

Con las palabras que sólo

Tú y yo entendemos;

Será un hermoso intervalo,

Cópula en el aire inexistente

-confía en mí, te recogeré cuando caigas exhausto,

antes de que perezcas-

De este cráter lunar."

 

 

.9.

 

 

Como el más admirado de los entomólogos

Del Reino de Nimmerwinter,

Como el muchacho pecoso

De pantalones cortos,

Calcetines de lana verde hasta las rodillas,

Casco de Safari prestado

Ladeado sobre su peli rojo

Y el bastón de la red

Agarrado demasiado fuerte

Para moverla con dulzura

Cuando se preste a aparecer,

O como el tranquilo observador

Del cambio de las estaciones

Esbozando con tizoncillo

En aquel álbum negro

Desde su privilegiada ladera

Ganada a pulso a la marcha del Tiempo.

 

Así me has imaginado.

 

¿Pero entiendo yo de mariposas

Y de sus rituales de apareamiento?

 

Que fuera yo quien encontrara

El Lunar Secreto en la tuya

No me faculta

Para dirigir tu errante vuelo.

 

Mariposa nocturna

¿Cómo has llegado

Hasta este lugar de veranos cortos

Y frío invierno,

Sin Luz que te guíe?

 

En el escondite de la oscuridad

No existe solo ausencia de luz

A tu alrededor,

Hay ausencia de luz en la mirada,

Ausencia de "mañana será otro día",

De Luz de Domingo al fin y al cabo.

 

Más algo sí he conseguido

Para los anales

De tu selenografía:

Ser yo el Hevelius

que pusiera nombre

A tu especie inédita,

Adanipse analleva.

 

 

..4

 

Las aflicciones del año pasadoReposa el índice al comienzo de la nueva línea,

La envolvieron en un aura

De introspección permanente,

Era finales de agosto.

Aunque el tiempo haya creado

Mucho espacio a su alrededor

No está aún lista

Para una nueva ronda de juegos,

Ni con maquillaje de guerra

Ni con zapatos de tacones altos.

Cuando se desliza de puntillas

Buscando su recuerdo,

Sabe que provoca el caos entre ellos

Con su quebranto.

Podría elegir sin problemas,

Podría, pero ya lo hizo.

Se equivocó.

 

 

La observa por encima del cristal rayado de sus gafas:

Sigue despierta con los ojos cerrados.

La voz se le vuelve un alambre.

 

- Preséntate una vez más, mi sapo.

Dime cómo seguir, hoy

Lo necesito.

Te sigo amando.

Tras sobrevivir al alud

Me convertí en parte de ti

Para siempre.

Aparece de entre los barros,

Con orquídeas, magnolias y

Nuevos poemas;

Eligiendo las Horas,

Contando los minutos que faltan

Para correr hacia mí,

Una última vez,

Como la última anterior.

Preséntate una vez más, mi sapo -

 

 

La niña duerme,

Con los ojos inocentes y

La conciencia vigilante.

Bañados los paneles

De mariposas disecadas

Por un transparente naranja

Luz de Luna.

Las imperfecciones de la pared

Asemejan cráteres

En esas circunstancias.

Cada uno con sus historias

De amor de otros con otros:

Incorrectos, inapropiados, inverosímiles,

Indestructibles.

Prefieren permanecer ocultos

En el lado inaccesible

Al ojo de la abeja

(Simple u ocelo),

Love Of Another.

 

La niña sueña

Con ilustraciones de coleccionable:

Neurópteros, langostas, mantis.

Con el taxidermista que construye

Relojes dentro de los insectos.

 

- Señor, cuando sea mayor y

Mi mecanismo se enamore

Haga un buen trabajo;

Deberá funcionar incluso arriba

En la Luna de mi pared -

 

 

Con cartas que le han de llegar

Cuyas palabras le suenan

A contenido de un examen.

Imagina que oye su voz

Aún,

Sus cuentos,

Entre las sombras del cuarto;

Su olor,

En su vientre y en sus sábanas.

Pero es algo que sólo puede soñar

Porque todavía no le ha vivido.

Love Of Another.

 

Al final de la caminata,

Sentada sobre el banco de piedra

Con los ojos apretados,

Recuerda cuando de niña

Deseaba ser Reina

De cientos de siglos

Con sus días, sus noches y sus canciones

En la ladera,

Sobre puentes,

Balcones abiertos hasta el amanecer,

Zapatillas de ballet,

Cartógrafos polacos,

Y mareas

Que traen con cada retorno

Una nueva posibilidad

De acertar.

 

 

Cierra el libro y

Le retira un poco la ropa de cama

Para que respire.

Besa su frente,

Que viéndose libre

De otras obligaciones

 

Imagina tantas fábulas

A tan corta edad.

Y la observa en su cambio

Lento y constante;

Metamorfosis de una larva.

 

 

Una suave brisa recorre el dormitorio:

"¡Papá, espera papá!

¿Los insectos tienen alma?"

 

Desde el marco de la puerta

Se vuelve para contemplarla,

Sentada en la cama, desarropada.

Se siente viejo.

 

"Dentro de unos años pensarás que no;

Pero es probable, mi vida, es bien probable"

 

Se acuesta de nuevo,

Reconfortada por la respuesta,

En su cráter

Oculto

Lunar, 594.

 

Campanadas de bienvenida:

 

"¡Soy yo! ¿Me abres?"

 

Cierra

Sus ojos

Simple u ocelo

Love Of Another

To Come.

 

 

EN CONSECUENCIA...

 

 

Reciclar

Lo inevitable,

Su cascada en la plática.

Ausente, esquivado,

Propio de mí.

 

"Sé lamerte las heridas".

 

Se cuela el sudor

De tu sexo

Día tras día para la memoria.

 

"Si me olvidas,

Me haré fango,

Me mezclaré

Entre el barro más profundo de la tierra,

 

Me aliaré

Con las ranas más perversas,

Croaré

Hasta la ronquera más intensa.

Sólo descansaré,

Si me olvidas"

 

 

Desbocada la Naturaleza

Guarda el aroma de Venus:

Tallos, vicios, muerte, labios,

Títulos de chocolate...

 

Surcos sigilosos en la sala,

Criatura desnuda y radiante.

Aceite utilizado,

(La cuenca dejará excusas obvias)

Ojos y oídos; nudos y líneas

De nuestras lenguas

Que apagan los versos del olvido.

 

Especie

Quebranto

Alambre

 

Naranja

Historias

Relojes

Olor

Mareas

 

"Ya le he dado instrucciones al carcelero,

No temas...

(El: no temo)

Los cerrojos bien echados,

Ni hablar de remordimientos"

 

 

Metamorfosis

Sapo

Abeja

 

"Cerrado, inviolable.

Tú guardiana de la llave, deberás actuar en consecuencia"

 

 ...ahora.

 

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A

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Poemas a una abeja (I)

 

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POEMAS A UNA ABEJA

Víctor M. Jurado

 

JEROGLIFICO III

 

IWD

IWDA

IWDAL

 

IKDNV

IKODNL

IKODLNL

 

WDMNWL?

...jetzt.

 

 1. LA CABAÑA DEL SAPO

 

 

TUS PALABRAS

 ¿Dónde he puesto tus palabras?

Las guardé bien para olvidarme de ellas,

Y no utilizarlas.

Mas ahora las necesito.

¿En el cajón de mi mesita de noche?

¿Bajo las sábanas? ¿Junto al papel de reciclar?

 ¡Ya lo recuerdo!

Se las presté a otra persona y las hizo suyas.

Soy pobre de labios mudos,

De tanto esfuerzo por no pronunciar lo inevitable.

¿Quién pretenderá besarme?

¿Tanto cuesta descubrirme, descubrirte?

Perro flaco de fuerzas de aguantar su cascada.

 Debo mirar hacia otro lado,

Entrar en la plática,

Corregir mi articulación.

Me sienten ausente.

 

 

PASEO POR EL CORAZON

 

Esta noche he vagado por tu corazón.

Si te dijera lo que he visto sería alguien pretencioso.

Prefiero indicarte lo que me ha esquivado,

Es más propio de mí.

 Me he buscado sin suerte.

Lo he recorrido varias veces, brújula en mano,

Sé que me tienes encerrado en alguna parte.

Allí, solo, leyendo pacientemente tus poemas,

Creyéndome el viajero que llega con las maletas llenas.

 Y sé que escondes un códice,

Velador de tu sigilo.

Cuando esté cara a cara conmigo

Comprenderás que he venido a lamerte las heridas

Y llevarme tu negrura en mi lengua.

 

 

 EL CUARTO¿Por qué has recogido ya tu cuarto?

 

La cama está hecha,

Tus camisetas dobladas sobre la silla de tres patas.

Los vaqueros raídos cuelgan en el armario.

Has abierto el espejuelo y se cuela la música de la desidia.

 ¿Ya quieres olvidar el alivio que te he aportado?

 El sudor es ahora vapor y el deseo hiberna bajo la alfombra.

 Pero dejaste las zapatillas de baile dentro de su cajita, abierta,

Justo para que tus amantes las contemplen y te pregunten:

¿De cuántas religiones eres Diosa?

 

Te imagino mientras paseo bajo los álamos,

Obligado al retiro de mi casa,

Oliendo tu perfume en mis muñecas.

¿Quién recuerda a los muertos cuando viven en tu cuarto?

 

 

 

EL EXAMEN

 

Sentada en la gradilla, nerviosa,

Con la frente fría y sudor en las manos.

Recibes los folios que ocupan tus desvelos.

 ¿Pero qué pone aquí?

¿Quién ha elegido estos ítems?

 

a) Has barrido tu corazón: verdadero __ / falso __

b) Limpiaste las zapatillas de baile: verdadero __/falso __

c) Conoces a Nick Cave y sus semillas del mal: verdadero __/falso __

d) Cantarías si te lo pidiera: verdadero __/falso __

e) Has quitado las telarañas de tu sexo: verdadero __/falso __

 

Das la vuelta a las hojas y enfundas el bolígrafo.

Han debido confundir tu examen.

 

 

 TANTAS CITAS

 

Vas a una cita con los Tomates de Canarias.

O con un tal Señor Espada.

 Si no, con los caracoles de tu amiga La Lanzada.

 

Y yo me pregunto:

¿Cuándo te darás cuenta

De que he puesto dos cafés sobre tu mesa?

Y eso que yo no bebo,

Al menos líquidos oscuros.

Yo bebo de los recuerdos que guardo día tras día.

De lo que escribo para que te me escurras de la memoria.

 

Pero has vuelto a quedar,

Con Los Limones aromáticos,

Para recoger La Rebequita que has encargado,

O simplemente te vas hasta que pase algún tiempo.

 

No importa, así es como he aprendido a quererte,

Entre espacios estrechos; yendo y viniendo.

 

Hoy te decidiste por fin a verme,

En Las Cataratas del Iguazú.

Tú en Brasil y yo en la Argentina.

Yo seré Tarobá y tú La Bella Doncella.

Esquivaremos para siempre al Diablo de la Serpiente,

Sin necesitar que el Arco Iris nos una.

Observaremos a los indígenas del pueblo,

Con la quijada desbocada por el asombro,

Incrédulos ante la Naturaleza y los Misterios del apego.

 

 

LA CABAÑA DEL SAPO

 

Déjame que te cuente una historia muy breve.

 

En un lugar más o menos lejano hay un pantano mágico.

Allí, entre los palustres, vive un sapo dorado.

Nunca me he topado con él, pero sé que existe porque he visto sus huellas embarradas

En el suelo de mi cabaña.

 

Cuando oscurece y aparecen la luna y las estrellas,

El sapo saca a relucir su piel verrugosa en busca de lombrices, gusanos y mosquitos.

 Y me encuentra con mis folios y mi pluma

Cuadrando las sumas de las horas que de charla nos debemos.

 

Es tal la cantidad que necesitaríamos casi mi vida y la tuya.

Así que mejor nos echamos en la cama

Y que tanta palabra la sustituyan nuestros dedos.

Pero guarda el beso para el final,

Que no me quede más que transformarme

Y arrastrarme de vuelta al fango del que vengo.

 

 

ABEJA DE LAS ORQUIDEAS

Tienes el aroma de una abeja de las orquídeas,

Flor de Venus,

Que juegas con mis tallos erectos y fluxuosos.

Desde Escocia hasta el rincón oscuro de tu encierro.

De apareamientos pegajosos y mullidos,

Señal de que apruebas la absenta y el cianuro.

Mas tu libido lo apartas para otro que no busque

Más allá de la muerte entre tus vicios.

 

 

 A NUESTRO ESTILOCoge esos poemas y siéntate a mi lado.

 

Pronúncialos lentamente, dejando gotear cada sílaba.

Pásalos entre tus dedos como las cuentas de un rosario,

Y acaríciame de inocencia con tus labios.

 

Cuando caiga al suelo el último pámpano escrito

Nos habremos amado a nuestro estilo.

 

 

 

DIAGNOSISEn la sala, el tiempo se nos escapa de las manos.

 

El telón caerá emocionado tras los últimos títulos de crédito,

Sin aplausos aparentes.

Tú con tus Horas y yo con mis Requiems.

Nos levantamos de nuestras butacas

Vistiéndonos con prisa mientras el crepúsculo nos proteja,

Masticando aún las imágenes que han transitado

¿Por el lienzo blanco o entre los espacios de nuestros cuerpos?

 

 

Y cuando salgamos del decrépito cine del suburbio

Iremos a casa a venerar el negro del vinilo.

 ¿Te ha sobrado algo de estómago para un helado?De chocolate, por supuesto.

 

Yo prefiero no ensuciarme, por si acaso.

 Cogidos de la mano dejaremos que se marchen

Nuestros alter egos a través de la espiral de los surcos.

Cuando oigamos el rebote de la aguja

Nos acercaremos sigilosos por si aún siguen desnudos.

 

Ya hemos cambiado varias veces de pareja de baile,

Sin música aparente,

De disfraces y máscaras venecianas.

Vamos necesitando nuevos ungüentos que maquillen mejor estas voces

Que intentan convencernos de que una caricia es inevitable,

Que sigo a la espera de cambiarte el color de tus pupilas con un beso.

 

Se nos escapa el tiempo de las manos en la sala.

De espera de un diagnóstico improbable.

No me hace falta escuchar su discurso formal que apruebe mi dolencia.

La conozco de sobra. El amor es así, caprichoso e inesperado.

 

Me preguntas:

 

¿Por qué has ahorrado tanto afecto?

Sabes que cuando partas lo tendrás que hacer sin tus maletas,

Las dejarás para mí,

Llenas de poemas intencionadamente tristes

Que me quieran convencer de que no pudiste hacer gran cosa,

Pero sé, por que te lo he visto,

 Que en el fondillo de paño de la de a cuadros

Guardas un papel doblado tantas veces

Que apenas deja leer la frase de un "te quiero".

Y me pregunto:

¿Sabes lo que eso significa? ¿Qué habrás estado confundiendo?

 

 

No.

Amor es gratitud, paz, abnegación, sosiego, comprensión, ayuda, entrega.

 

Si es así, debo revisar mis idearios.

Quizás deba renunciarme y acceder a tu propuesta.

¿A qué hora abandonas esta mañana tus cuentas para amarme un poco más?

 

 

 EL COLOR DE TUS CANASDices que tus canas no tienen arreglo.

 

¿Lo piensas en serio?

Para que recuperen su color debes saltar el arroyuelo a pata coja,

Mirar por debajo de la sotana de los muertos,

Pasar de puntillas por la taberna,

Y comprobar que la mayoría de tus viejos amigos siguen allí,

Lanzarte en picado al menos tres veces por semana en tu libídine,

Dejar el gimnasio y practicar gimnasia conmigo en el reservado del Adriano,

Fumar, si te apetecen, probar drogas más duras,

Cantar para que entiendan cómo eres,

Subir a lo más alto y sonreír cuando aparezcan fatigados,

Blasfemar,

Pedir perdón las veces necesarias si es necesario,

Y gritar a los oídos de los que se la dan de sordos:

¡Jodeos, no necesito más vuestro lenguaje de signos!

 

 Pero si lo prefieres puedes ir a la peluquería.

O venerar, como yo hago, la ausencia de esmalte en tu cabello.

 

 

¿ES VERDAD LO QUE DICEN?

 

- ¿Y qué dicen?

- Pues que eres un gran amante.

- ¡Ah! Pues no sé, es que no puedo comparar porque soy...

- Sí, ya me lo han contado, "insecto de un solo espécimen". ¿Pero qué te dice él?

 - A veces me pide que no deje rincón sin visitar,

Otras veces me ruega que alterne y utilice otros procederes.

La mayoría de las ocasiones quiere que renueve hasta que exploten las vulvas en contoneo al ritmo de un tamborcillo febril.

 

- ¿Y tú le haces caso?

- Siempre lo intento, casi siempre lo consigo.

- No me lo creo.

- No tienes por qué, pero seguro que se te ha despertado la curiosidad...

 

 

CORTOCIRCUITO EN LA CIUDAD

 Mira que simple:

Esta noche habrá un cortocircuito en la ciudad cuando peguemos nuestros cuerpos en una danza quebrada tras una espera demasiado larga para lo que estamos acostumbrados y cuando eso suceda sólo a nuestro alrededor tendremos luz y así no pisarnos aunque no la necesitemos porque ya hayamos dejado el baile para amarnos.

 

 

 

JEROGLIFICO

 

Te visto, ahora tu ropa parece otra.

Es más sedosa tras conocer el contacto de tu piel.

Quieta, dejas caer mis manos por tu espalda,

Umbría hasta el momento anterior a la siesta.

 Intentas disimular que te ha gustado.

Sitiando los gestos, cambias de conversación,

Imprecisa en el uso de los tiempos presentes y futuros

Encuentras la salida invitándome a un trago del que no bebo.

 

"Razón de más para olvidarlo"

 

 Añades al beso que me despide.

Quieta, dejas caer la mirada cuando te busco

Un instante antes del momento de la fiesta.

 Están todos invitados:

Reunidos para ungir a su Diosa

Esteparia. Tras largo tiempo de penurias

Ríen callados aguijoneando su columna.

 

Ahora

,

cuando leas estas líneas quebradas, encontrarás a todo un significado.

 

 

 

 EL LIENZOQuizás no entiendas el lienzo donde te he pintado.

 

He debido afearlo, así me resulta más llevadero.

Yo recuerdo al milímetro los pasteles y el aceite utilizados

Y te puedo asegurar sin titubear

Que bajo esos manchones grotescos

Me pierdo las horas contemplando hasta el último pliegue de tu cuero.

 

Me has pedido que ponga nombre a nuestra relación,

Y he utilizado cientos de palabras;

No descubro nada que no sepamos ya:

Nos sobran sus voces, los ojos y sus oídos,

Ya que tanto tú como yo sabemos de lo que se trata,

Pero hemos crecido madurando, y guardamos las formas y las apariencias.

Lo sobrellevamos, radiantes pero incompletos,

Mártires de nuestra propia criatura,

Que cuidamos con el tacto que merece al que no reconocemos.

 

Quizás no entiendas el lienzo donde te he pintado,

Porque te he representado adrede tan desnuda

Que necesites urgentemente del calor de otro cuerpo.

Si te fijas bien, el pintor está dentro del cuadro,

Con todos sus compinches de pasadas digresiones.

Parece que se ríen, camino de la expiación, o eso creen.

Yo doy un paso al frente y te susurro:

 

-¡Estás radiante! Como aquella abeja de las orquídeas que vimos una vez en la cabaña del pantano.

- Y tú me recuerdas al príncipe de una triste película. Acércate más, no temas. Esta reina no te va a sacrificar, no soy como piensas. Pero continúa reverenciándome como a una Diosa. Así evitaremos más problemas.

 

Quizás no entiendas el lienzo que te he pintado,

Pero es esa mi forma de amarte.

 

 

 NOTA FINAL

 ¿Qué significa esto?

He encontrado rebuscando en tu cartera innumerables sobres rosas.

Cachitos de relatos sobre abejas, sapos, reinas y obreros.

Y una estrella en soledad.

Y un salvador sacrificado.

De eso se trata, mi cielo, es así de simple,

Pero si no quieres más mi protección has de saber que no te arrepentirás,

Mas no podrás librarte en tus recuerdos de nuestra manera de hablarnos.

Y me dirás cuando quieras nombrar a otra,

Y desesperarás al comprobar que sigue tu firma escrita

En esta nota final.